ALQUEZAR GUARA 3 - gaztejarduerak
Publicador de contenidos

Como manda la rutina, nos levantamos sobre las 8:30 y bajamos a desayunar al buffet. Con las pilas cargadas, llega el turno de la Comisión Basurilla, que pasa por las habitaciones para puntuar la limpieza. Las notas han mejorado respecto al día anterior y parece que la competición entre habitaciones empieza a dar sus frutos: poco a poco, nuestros pequeños adolescentes se animan a mantener un mayor orden.
Después nos dividimos de nuevo por grupos para realizar la actividad que nos corresponde. Al mediodía volvemos a reunirnos para comer otro clásico entre los clásicos: arroz blanco con tomate y salchichas. Con la tripa bien llena, disfrutamos del tiempo libre en la piscina municipal de Alquézar antes de continuar con la jornada.
Por la tarde retomamos las actividades. Hoy os contaremos un poco más sobre el Muladar y el Ascenso al Río:
- En el Muladar comenzamos subiendo hasta una ermita, donde aprendemos qué son los muladares y la importante relación que tienen con los quebrantahuesos. Allí creamos un cuaderno de campo y, después, continuamos hasta el propio muladar. Rodeados de huesos reales, aprendemos a interpretar las señales que tienen los huesos para descubrir cómo ha muerto un animal. Para terminar, ponemos en práctica todo lo aprendido buscando nuestros propios hallazgos y registrándolos en el cuaderno de campo.
- En el Ascenso al Río iniciamos la actividad con un paseo desde Alquézar hasta el río. Una vez allí, nos ponemos los escarpines y el bañador para empezar a remontar el cauce. El camino nos lleva hasta un rincón espectacular, con pequeñas cascadas donde disfrutamos de un buen baño. Antes de volver, nos enfrentamos a un divertido reto: entre todos y todas debemos construir una presa humana capaz de detener el agua durante dos segundos.
Al regresar al albergue toca ducharse, descansar un poco y prepararse para la cena. El menú de hoy ha sido vainas con patatas y bacon, seguidas de palitos de merluza. Sorprende el recibimiento positivo que nuestros exquisitos comensales muestran, demostrando que, poco a poco, el campamento también sirve para descubrir nuevos sabores.
Con las energías recuperadas comienza la velada nocturna: Furor Furor. A través de diferentes pruebas musicales competimos por equipos, cantando, bailando y pasándolo en grande. De vuelta al albergue llega el momento de la asamblea con los grupos de referencia. Es un espacio para compartir cómo hemos vivido el día, recordar los mejores momentos y reflexionar juntos sobre la experiencia. Después nos vamos a las habitaciones para descansar... aunque, como ya es tradición, todavía queda un poco de energía para dar algo de guerra a los monitores de guardia antes de que, poco a poco, vuelva a hacerse el silencio.
Como manda la rutina, nos levantamos sobre las 8:30 y bajamos a desayunar al buffet. Con las pilas cargadas, llega el turno de la Comisión Basurilla, que pasa por las habitaciones para puntuar la limpieza. Las notas han mejorado respecto al día anterior y parece que la competición entre habitaciones empieza a dar sus frutos: poco a poco, nuestros pequeños adolescentes se animan a mantener un mayor orden.
Después nos dividimos de nuevo por grupos para realizar la actividad que nos corresponde. Al mediodía volvemos a reunirnos para comer otro clásico entre los clásicos: arroz blanco con tomate y salchichas. Con la tripa bien llena, disfrutamos del tiempo libre en la piscina municipal de Alquézar antes de continuar con la jornada.
Por la tarde retomamos las actividades. Hoy os contaremos un poco más sobre el Muladar y el Ascenso al Río:
- En el Muladar comenzamos subiendo hasta una ermita, donde aprendemos qué son los muladares y la importante relación que tienen con los quebrantahuesos. Allí creamos un cuaderno de campo y, después, continuamos hasta el propio muladar. Rodeados de huesos reales, aprendemos a interpretar las señales que tienen los huesos para descubrir cómo ha muerto un animal. Para terminar, ponemos en práctica todo lo aprendido buscando nuestros propios hallazgos y registrándolos en el cuaderno de campo.
- En el Ascenso al Río iniciamos la actividad con un paseo desde Alquézar hasta el río. Una vez allí, nos ponemos los escarpines y el bañador para empezar a remontar el cauce. El camino nos lleva hasta un rincón espectacular, con pequeñas cascadas donde disfrutamos de un buen baño. Antes de volver, nos enfrentamos a un divertido reto: entre todos y todas debemos construir una presa humana capaz de detener el agua durante dos segundos.
Al regresar al albergue toca ducharse, descansar un poco y prepararse para la cena. El menú de hoy ha sido vainas con patatas y bacon, seguidas de palitos de merluza. Sorprende el recibimiento positivo que nuestros exquisitos comensales muestran, demostrando que, poco a poco, el campamento también sirve para descubrir nuevos sabores.
Con las energías recuperadas comienza la velada nocturna: Furor Furor. A través de diferentes pruebas musicales competimos por equipos, cantando, bailando y pasándolo en grande. De vuelta al albergue llega el momento de la asamblea con los grupos de referencia. Es un espacio para compartir cómo hemos vivido el día, recordar los mejores momentos y reflexionar juntos sobre la experiencia. Después nos vamos a las habitaciones para descansar... aunque, como ya es tradición, todavía queda un poco de energía para dar algo de guerra a los monitores de guardia antes de que, poco a poco, vuelva a hacerse el silencio.



